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MEDITACIONES

LA DEIDAD DE DIOS

Romanos 1:20:

"Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, de modo que no tienen excusa".


El eterno poder y deidad de Dios se hicieron visibles en la encarnación de nuestro Señor Jesucristo. Desde la creación del mundo y la primera pareja humana, se hicieron manifiestos. Pero el hombre en su rebeldía y corrupción no tuvo ojos para aprecialos.


Se volvió necio y rechazó la imagen de la deidad eterna y verdadera a cuya semejanza fue creado. El hombre inventó dioses de acuerdo a su propia imagen perversa.


Mas Dios, en Su fidelidad y misericordia envió a Su Hijo para hacer claramente manifiesta Su imagen. Pablo dijo a los Corintios: "Pues, aunque haya algunos que se llamen dioses, sea en el cielo, o en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores), para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él", (2ª Corintios 8:5 y 6).

 

Pablo bien conocía el desafío del mismo Dios a los ídolos de Israel en los días de Isaías, cuando dijo repetidas veces: "Yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí", (Isaías 44:6; 45:5,14,21; 46:9). Cuando Pablo proclamó el Evangelio al pueblo de Atenas que adoraba al Dios no conocido, les dijo claramente que: "no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres", (Hechos 17:29).

 

El que quiera saber cómo es Dios en Su eterno poder y deidad debe mirar a la persona de Jesús, porque "Él es la imagen del Dios invisible... por cuanto agradó al Padre que en Él habitase toda la plenitud... porque en Él habita corporalmente toda la plenitud de la deidad", (Colosenses 1:15,19; 2:9).

 

Muchas veces "en los días de su carne", Cristo mostró inequívocamente el poder y la deidad de Dios. Cuando sanó al paralítico en Mateo 9, primero le dijo: "Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados". Sus enemigos le acusaron de blasfemia, porque sólo Dios puede perdonar pecados. Para manifestar la deidad de Su persona dijo: "Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa".


¡El eterno poder de Dios manifestó la realidad del perdón de los pecados! ¡En Cristo Jesús, Dios se manifestó plenamente!


EN ESTO PENSAD


David Domínguez

Tegucigalpa, Honduras